|
Como todos los trajes de
los personajes principales de la Recreación de la fiesta, el ajuar de Isabel
está diseñado a partir de la investigación sobre fuentes iconográficas y
literarias del S.XIII.
En la primera foto, se aprecia el pellote,
la saya y la camisa, margomada (bordada). Lleva además, capa y
diferentes tocados.

Isabel viste en éste año al más puro
estilo de las mujeres nobles de Aragón y Castilla en el S. XIII. Moda inédita
característica y original de la Península frente a la moda Internacional
Europea.
EL PELLOTE
Es una prenda que evoluciona a partir de los “pellizones” románicos. Pasa de ser
una pieza básica en la protección contra el frío a señalar el glamour de la
clase noble, cumpliendo una función social y simplemente estética. En éste siglo, el pellote se estrecha en
la zona del torso hasta extremos casi imposibles, alarga la sisa hasta la cadera
mostrando gran parte del cuerpo y, aunque ha perdido el objetivo de dar calor,
conserva su forro, generalmente de piel de conejo (armiño en ocasiones) siembre
con el pelo hacia el cuerpo. |
LA SAYA ENCORDADA
Otra novedad de la época,
en la línea del espíritu gótico y en contraposición con la austeridad y negación
del cuerpo de la época anterior, es ésta saya.
Una prenda bastante ceñida,
exterior y con una abertura lateral para permitir que entre cómodamente del
cuerpo, estirando los cordones que luego la ajustarán. Generalmente no tenía
mangas y cuando lo hacía, o bien eran cosedizas ( de quita y pon), o tenían un
patrón casi imposible para el concepto que hoy tenemos sobre ello.
Ésta saya podía ser muy,
muy larga, arrastrando por el suelo en todo su perímetro hasta 50 cm. Un
cinturón era pues muy práctico para llevarla recogida de distintos modos.
UNA CAMISA MARGOMADA
La camisa había sido hasta
el momento una prenda interior, sin embargo el “descaro” de ésta época la deja
mostrar, y con ella, la silueta del cuerpo femenino.
Es normal, entonces, que
comience la ornamentación de las partes visibles, sobretodo las mangas, con
bordados de diferentes motivos.

LA ESVÁSTICA EN LAS MANGAS DE ISABEL
DE SEGURA.
Que nadie se sorprenda ni se precipite en tomar conclusiones
equivocadas cuando descubra éste símbolo en la camisa de nuestra protagonista. |
Como se apunta más arriba, los bordados en las
mangas eran muy comunes en el siglo XIII; generalmente conformados por diseños y
símbolos geométricos. Encontramos en la iconografía medieval gran número de
éstos signos procedentes de las culturas más antiguas.
Uno de los utilizados a veces en el arte
medieval es la llamada esvástica. La palabra proviene del sánscrito “svástica” y
significa “bien por venir”.Su rastro más antiguo se pierde entre los pueblos
indoeuropeos donde se utilizaba para marcar a personas y objetos con el fin de
dar buena suerte.
En los textos hindúes ha estado presente
durante miles de años con el significado de renacimiento (samsara) o suerte, en
la arquitectura de ésta cultura, también en las ruinas de Troya, en el Budismo,
Jainismo y culturas Celtas y Vascas. Éste pueblo la llama “Lauburu” un símbolo
antiguo poco documentado y que significa Cuatro Cabezas.
El símbolo se sigue utilizando en la Edad
Media Cristiana. Podemos verla, por ejemplo en la iglesia mozárabe de Lebeña
(Cantabria) construida en el año 925: el antiguo cancel presenta una esvástica
central y otros símbolos vegetales cristianizados. Presente también en pilas
bautismales visigodas etc...
Así pues, que alguien
intentara apropiarse de éste positivo y antiguo símbolo hace escasos cincuenta
años, no debería restar nada a la complejidad y significado positivo de éste
símbolo patrimonio de la Humanidad desde hace milenios.
Centrando el tema: la
esvástica aparece en algunas miniaturas medievales constituyendo, justamente las
figuras bordadas de las mangas.
Hemos querido hacer con el
traje de novia de Isabel un homenaje a ésta hermosa cruz, para recordar que los
objetos no son en sí mismos buenos o malos, sino que todo depende del uso que de
ellos se haga.
|