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EL PUNTO DE VISTA DE LA CÁMARA
Por Guzmán Sanz (Píxel y
Gretel, S.L.) |
Sorprende a más de uno a estas
alturas tecnológicas que vivimos, rodeados de cámaras digitales, pantallas
planas, bandas largas y anchas, que los visores de las cámaras de vídeo
profesionales sigan funcionando en Blanco y Negro, por muy digitales y de
altísima definición que sean.
Y es así porque aportan de esa forma al operador
una visión más objetiva y definida de la toma que estén realizando. Le permite
concentrarse en la forma y la luz, en el sentido que tomarán esas imágenes, las
miles de palabras que valdrán, en los sentimientos y sensaciones que
despertarán. |
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He tenido la oportunidad de
participar en los actos de “Las Bodas de Isabel” como Operador de cámara y
posterior Realizador, disfrutando de la posibilidad de verlos actos a través del
monocromo visor de mis cámaras, y así apreciar desde otro plano esas formas y
esas luces, esa historia casi milenaria que sigue viva en el corazón de todos
los Turolenses y todos los Amantes.
He sido testigo de la vida y
costumbres medievales en las calles de Teruel, de sus ritos y memorias, de sus
tradiciones, oficios, órdenes y gremios. He comido sus guisos, leído sus
escritos, he sido rescatado con impresionante autoridad por caballeros
templarios cuando me vi atrapado entre la multitud de gente sin posibilidad de
escapatoria (ni forma de llegar al escenario en el que debía grabar el
desgarrador encuentro entre Diego y su amante Isabel). He visto Magos y Brujas,
Nobles y Pobres, Guardias y Reyes. Escribanos y Poetisas.
He sentido como la historia y la
leyenda me rodeaba, como Teruel, medieval y vivo, me transportaba a otra era,
otro mundo. |
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Lo he visto en blanco y negro,
pero Teruel y su fiesta, es en color, el color de la realidad, con sabores y
olores medievales, con sentimientos de leyenda y gentes de bello y noble
espíritu. Teruel, Las Bodas de Isabel, y los amantes son por unos días,
historia viva.
Y todos deberíamos ser testigos,
doy Fe.
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