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Entrevista con Gregorio A. Gómez

Allá por el año 1937, en una calle cercana a la Iglesia de San Pedro, un pequeño de tan solo 8 años, esperaba impaciente la llegada de los soldados. Su espera no tenía otro  propósito que el de conseguir una perra gorda, con la que los soldados pagaban al niño el favor de enseñarles las momias de los Amantes de Teruel.

 “Prefería que los soldados fueran italianos, - nos cuenta Gregorio- en lugar de una perra gorda me daban una bala, era muy buena la pólvora de las balas de los italianos. La sacaba, escribía con ella mi nombre en una tabla y le prendía fuego… Allí se quedaba mi nombre grabado para siempre…”

 Este fue el primer contacto de Gregorio A. Gómez con los Amantes de Teruel. Quizás no fue muy romántico, quizás fue algo interesado, pero indudablemente fue definitivo. Tanto que unos años más tarde, publicó su primer libro, “Las coplas de los Amantes”.

"Publicar el libro me costaba ochocientas pesetas, y yo solo cobraba quinientas, así que me saque mis cuentas y esperé hasta cobrar la paga del 18 de Julio, de esta forma reuní el dinero y pagué la edición de mi libro. Mereció la pena hacerlo, la sección femenina cantaba mis coplas por todos lo pueblos de la provincia. Esto me animó tanto que escribí otro libro de poemas, se titulaba “Teruel cita de Amor”.

A pesar de que Gregorio no quiso vincularse con la política, con 37 años fue nombrado Jefe Provincial de Servicios de Cultura y Arte del Movimiento, desde allí, vivió y disfrutó de todo lo relacionado con la Cultura y el Arte en Teruel.

Marcado por las injusticias de una guerra sin sentido, dedico sus ratos libres, que no eran muchos dada la amplia actividad que realizada (radio, prensa…) a instruir a varios chicos en la interpretación. En cierto momento, quiso representar una obra del ya fallecido Federico García Lorca,  la labor no era fácil, ya que las hermanas de Lorca, habían prohibido toda representación de las obras de su hermano, en una especie de venganza por su muerte.

Aún así, Gregorio no cejó en su propósito y se desplazó a Madrid a entrevistarse co el Director General de Servicios de Cultura y Arte del Movimiento, y ¡Como no! Consiguió permiso para representar la obra. Las hermanas de Lorca hicieron una excepción y consintieron, al tratarse de una ciudad pequeña y de una representación escolar, que celebrase  el evento…

Gregorio es una especie de enciclopedia, recuerda datos e historias como si las estuviese viviendo en el momento, tanto es así que nos relató un rumor que llegó a sus oídos estando en Madrid y que quien sabe si fue cierto…

"Me contaron la historia – nos dice -  de la muerte de Lorca. Por lo visto vivía escondido en Granada en casa de los Hermanos Rosales, vinculados con el Régimen franquista y fue delatado por un conocido suyo, pues bien, aprovechando que lo Rosales no estaban en casa (de lo contrario no hubieran permitido su detención) apresaron a Lorca. Los Rosales intercedieron por el a Franco, quien mando la inmediata liberación del poeta  a través de una carta cursada desde su oficina de Burgos. Dicha carta cayó en manos de su secretario Pemán, quien por envidias o motivos desconocidos retuvo  la carta, hasta que Lorca fue fusilado. Una vez que  conoció la muerte del Poeta la envió a su destino y el perdón llegó tarde a su destino, demasiado tarde…".

Después de varios años trabajando en  el Ayuntamiento de Teruel, el Gobierno español le propone marchar a Guatemala como Director de Radio Quiche, una Emisora cultural en la zona de los indios Maya-Quichés. Allí entre otras muchas labores emprendió una admirable, la de la alfabetización de los nativos, dando clases en las Iglesias con material que conseguía de Cáritas. Cuando él se marchó de allí, la alfabetización había ascendido de un veinticinco a un 75 por ciento, solo hay que verle contarlo para adivinar la felicidad que le produce este hecho.

Lo más extraordinario de Gregorio es ver como a sus ochenta años continua escribiendo, y que lo hace con el corazón, que su pluma sigue en activo y que todavía nos sorprende y deleita con alguno de sus poemas. Hace unos meses la Casa Regional de Andalucía en Teruel, le homenajeó, nombrando le Aragonés del Año, y él correspondió al nombramiento leyéndonos un poema que llegó al corazón de todos los presentes.

Desde la Fundación Bodas de Isabel, le mandamos el más sincero reconocimiento por todos estos años dedicados a investigar sobre nuestros Amantes y nuestro agradecimiento por acompañarnos en este maravilloso propósito que es recrear la más parte romántica de la historia de Teruel.

 

           

 

(c) Raquel Esteban. Prohibida la reproducción total o parcial sin su autorización expresa.


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