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Tengo
un cercano recuerdo del día que fui al casting, y ya van casi para 7 años,
madre míaaa !!!!!!!! como pasa el tiempo.
Lo del teatro, me
sonaba de una forma muy especial, y ya en anteriores ocasiones, había vivido
la fiesta de las bodas -casi en sus inicios- en primera persona, me apetecía
participar de una forma más activa y sin dudarlo, me encaminé al casting.
Fui con mi amigo
Piti, ese día, me había dejado el calefactor de mi cuarto enchufado y tenía
la garganta reseca, nada más entrar al ayuntamiento en una mesa a la
izquierda, estabais tú, Raquel; Pilar, y creo que Encarna, nos apuntamos en
la lista, subimos las escaleras del ayuntamiento, y allí estaban Alfonso,
Diego, Juan Carlos, y varias personas más, yo la verdad es que sí, un poco
inquieto me sentía, no era para menos mi primer casting.
Tras una breve
espera, me tocó el turno. Entré en el salón de reuniones del ayuntamiento, y
allí estaba la directora de ese año, Cristina Yañéz, me recibió con una
sonrisa y con sus ojos vivaces, estuvimos hablando un poco, sentados en la
mesa frente a frente.. Y luego pasamos a la acción, me dio un texto, que se
correspondía con la llegada de Diego al balcón de Isabel para pedirle un
último beso. Y entonces… sí comencé a sentirme más relajado, y a
tranquilizarme un poco. Mientras yo recitaba, Cristina me miraba y me daba
pequeñas pautas, que yo, intuitivamente intentaba improvisar sobre el
texto, terminé, y me quedé con una extraña sensación, no sabía si para bien
o para mal. El caso es que la siguiente prueba era por parejas, nos dieron
un diálogo para pasarlo con diferentes chicas. Y fue un ejercicio
impresionante, el mismo texto con diferentes personas, no tenía nada que
ver. Lo que con una te salía a trompicones, con otra salía de una forma
suave y natural... Con Ana Judith, Isabel de Segura, fue una de las personas
que como se suele decir en materia teatral, tuvimos química.
Cuando se decidió
el reparto, y dijeron eso de Diego de Marcilla: David Sancho... La verdad
que, sentí un poco de miedo, quizás por la responsabilidad que se me venía
encima. Hoy en día, ha sido sin duda, una de las mejores experiencias de mi
vida. Y puedo decir con una sonrisa que dio un giro de 360 grados a mi
vida, con 21 años, decidí trasladarme a Madrid, y comenzar a estudiar
teatro, en el Centro de Nuevos Creadores, Escuela de Cristina Rota.
Como recuerdos de
las vivencias de lo que fueron esos días, fueron para mí, superapasionantes,
teníamos tiempo pero había que trabajar mucho con laobra y con el personaje.
Mantengo viva esa sensación de intranquilidad la noche de antes, en la que
los nervios, el miedo y la ilusión todo en un revuelto, te invade.
Me encantó mi año
(-claro, qué voy a decir-) porque subí prácticamente por primera vez en un
caballo en la entrada de Diego, también aparecían los almogávares ese año
como elemento. Y el hecho de ir por las calles de tu ciudad, de escenario,
en escenario, representando al que fuera "El amante de Teruel" es una
sensación tremendamente emotiva y que nunca en mi caso se ha vuelto a
repetir.
Por contar algo
anecdótico, dijeron que en anteriores ediciones el sonido no había sido del
todo bueno, así que decidieron ponernos lo que llamamos "micro a lo chayanne",
que bueno... muy medieval no eran, era más propio de una vedette del pop que
de un personaje histórico.
Eso sí...
efectivos... a las pruebas me remito... fueron.
Y bueno, una
anécdota de lo que "el ojo no ve", es que, en la escena del beso, cuando va
a pedírselo a casa de Isabel, (que en mi año se hacía todavía en la
cristalera de CASA FERRAN), nadie se acordó de decirme por donde salir,
estuve titubeando (supongo que por los nervios) y además estaba oscuro, pero
bueno... fueron sólo unos segundos inapreciables... pero coño… estuve un
poco acojonao…
Me emocioné
cuando caí súbitamente muerto, y ya minutos más tardes traído por los
alguaciles desperté. Al volver a la vida real es como un sueño, como si te
hubiese pasado un tren por encima y estés vivo, y encima feliz de contarlo.
No sé, fue algo mágico.
Al día siguiente
lo pasé mal, eso de ser una persona hiperactiva, nerviosa y tener que estar
como 2 horas muerto, y sin dormirte; lo reconozco, fue lo que peor llevé de
todo. Mis amigos gritaban eso de "Sanchooooo ", "Sanchoooooooonnnnn". " ¿Me
quiereeeeeeees o nooo?" y risasss… en fin, yo
decía ... ya les
pillaré...
Cuando te llevan
muerto con los tambores al principio te vas haciendo la idea por donde vas,
te haces una memoria de decir..Voy por aquí ahora estoy aquí, pero luego
cuando pasa un tiempo.te preguntas. ¿ahora donde estaremos?
Pero bueno, puedo
decir que hubo un rato que me relajé tanto que conseguí estar en un estado
de medio sueño.... Y ya cuando termina todo y te despiertas en la plaza Los
amantes con una cara de torta y de pena a la vez, que dices.-como si fuera
un lunes en el trabajo- OJALA VOLVIERA A SER VIERNES.
En resumen, algo
maravilloso que pasó en mi vida que me vino cuando me tuvo que venir.
Gracias a todos a
los que estuvieron allí entonces, a los que están y a los que se perdieron
en este gran sueño que son "LAS BODAS DE ISABEL " |