La crisis no parece hacer mella en la
fiesta de Las Bodas de Isabel de Segura, que ayer batió récord de
asistencia en su día grande. A ello ayudó una jornada soleada con la
que Teruel interrumpió temporalmente su frío invierno y enamoró a
los miles de visitantes --llegados de todos los puntos de Aragón y
España-- que no quisieron perderse uno de los actos principales de
la recreación medieval que gira en torno a la leyenda de Los
Amantes. La muerte por amor de Diego de Marcilla, al negarle un beso
Isabel porque está casada, volvió a despertar la misma pasión y
expectación que hace trece años, cuando la escena se interpretó por
primera vez.
"Este año el ambiente es impresionante",
señala Alberto Ciércoles, uno de los miles de turolenses que,
ataviados con trajes del siglo XIII, ambientan las calles y dan vida
a los numerosos actos. "Esta todo a tope. He tenido que volver a
casa de dejar el coche porque era imposible aparcar", dice otro
vecino, certificando el llenazo que vive la ciudad. De hecho, el
cartel de completo cuelga en todos los alojamientos de la capital y
en los de 50 kilómetros a la redonda.
Son los propios turolenses los que dan
brío y empuje a la fiesta. Unas 5.000 personas pertenecientes a
cerca de 150 grupos de época tienen instaladas sus jaimas en las
calles donde pasan el día y conviven entremezclados con los puestos
de un mercadillo. Los Alcaldes del Concejo es el nombre de una de
ellos y tiene su base de operaciones frente al Cine Maravillas.
"Tenemos para comer paella y un vermú con gambas, sepia y calamares
del río Turia, vamos, típicamente medieval", explica con ironía
Pilar Lorente, mientras prepara el banquete con sus amigas.
Y es que, la juerga se entremezcla con
la calidad y solemnidad de la representación teatral. En ella, más
de un centenar de actores aficionados dan vida a la trágica historia
de amor de Diego e Isabel, este año encarnados por Raquel Hinojosa,
de 23 años, y José Antonio Seguin, de 20.
CRECIENTE SEDUCCIÓN
Quienes vienen de fuera también están
entusiasmados. "Cada vez viene más gente. La ciudad está muy
implicada con la fiesta y la vive por todo lo alto", comenta la
salmantina María Martín, una asidua de la celebración que por sexto
año consecutivo ha viajado desde su tierra para montar un puesto de
tejeduría tradicional, donde carda e hila la lana a la vieja usanza.
Su caso es representativo de la creciente seducción que despierta el
jolgorio medieval de la ciudad. Año tras año, atrae a un mayor
número de turistas y comerciantes de dentro y fuera de la comunidad.
Fabiola Amgelize también ha atravesado
la península para llegar a Los Amantes. "Venimos de La Coruña, es
nuestro primer año. La fiesta ha cogido mucha fama", dice sonriendo
desde su tenderete, en el que las cinco personas que lo atienden no
dan a basto vendiendo empanada gallega. Enfrente, Katerina Novocova,
de origen checo y afincada en Alicante, ha instalado un Kebab, un
ejemplo de la amplía variedad de comidas que se pueden degustar a
pie de calle.
"Comer en un restaurante sin reserva es
una misión arriesgada. Nos hemos conformado con picar por los
puestos", afirma Esteban Vela, un primerizo de la fiesta que ha
llegado con su familia desde Valencia para pasar el día. "No pensaba
que esto era tan multitudinario, pero estamos encantados", agrega.
El mercado medieval es el alma de la
fiesta. Una variopinta composición de tenderetes donde puede
encontrarse todo tipo de artesanías, viandas o artículos de bazar. Y
entre puesto y puesto, grupos de animación de calle con juegos y
todo tipo de actuaciones. Entre éstos se encuentra Al Carein, de
música árabe, que van de la mano de Les Morenetas, de sones
sefardíes. Los primeros han llegado desde Granada. "Es la tercera
vez que nos contratan y esperamos repetir", dice uno de ellos.
Y tras trece ediciones, la programación
de actos está consolidada y no deja lugar para el aburrimiento.
Ayer, coincidiendo con el día de los enamorados, fue uno de los más
completos, con demostraciones de jaboneros, carniceros y herreros,
el concurso de morra o el toro nupcial. También se celebró un
particular torneo en el que 12 caballeros y 2 aspirantes demostraron
ante Jaime I sus habilidades en la justa o sobre el caballo.
Pero el momento más esperado del día fue
la representación de la llegada de Diego a la ciudad y su posterior
muerte por amor, una escena con la que toda la ciudad volvió a
vibrar. Hoy se pondrá el broche final a una de fiesta de Los Amantes
que cada vez gana más adeptos