La comitiva trasladaba el cadáver de
Diego de Marcilla hacia la catedral de Santa María de Media Villa
para despedirlo, cuando una misteriosa dama se acercó para verlo por
última vez, era Isabel, que tras haberle negado un beso en vida,
selló con otro beso su propia muerte.
Una de las más multitudinarias de las
trece ediciones de las Bodas de Isabel de Segura está siendo la de
2009, que toca a su fin. Los Amantes han vuelto a revivir la leyenda
y han cerrado su amor con la muerte de ambos. Ayer sábado se marchó
Diego y este domingo Isabel, que ha caído muerta al entregarle el
beso que le negó en vida.
Centenares de personas han aguardado
durante más de dos horas en la plaza del Ayuntamiento, junto a la
catedral, para ver pasar al cortejo fúnebre de Diego de Marcilla,
quien tras cinco años luchando contra los musulmanes, volvió con
fortuna, pero sin dicha, y se encontró a su amada, casada con el
Señor de Albarracín, don Pedro de Azagra. Esta leyenda transcurrió
en el año 1217 y Teruel ha sido testigo de ella después de más de
700 años.
A pesar de que la escena del beso que
Isabel le regala a Diego en su lecho de muerte es más que conocida
por muchos de los asistentes, los sentimientos afloran y muchos de
los testigos se han mostrado emocionados y de sus ojos se han
desprendido algunas lágrimas.
Este año, los dos personajes principales
han sido encarnados por dos jóvenes estudiantes. El papel de Isabel
lo ha representado Raquel Hinojosa, de 23 años, que está estudiando
Relaciones Laborales. Diego, por otra parte, ha sido José Antonio
Seguín, un oscense de 20 años, que está también estudiando
Magisterio en el campus turolense. Ambos se han mostrado muy
satisfechos con su experiencia como actores en las Bodas de Isabel.
Raquel ha reconocido que el público se entrega con la representación
y que volvería a repetir esta experiencia. Por su parte, José
Antonio ha asegurado que para vivir esta leyenda y para emocionarse
con ella, no es necesario estar enamorado.
Para cerrar la jornada romántica, Mari
Carmen Torres ha cantado la emotiva Oda a los Amantes y se ha
recitado el tradicional Romance que cuenta esta historia de forma
poética. Como colofón, el cronista de la ciudad de Teruel, Vidal
Muñoz, ha pedido que el amor se mantenga durante todo el año y que,
de esta forma, todos los enamorados podrán mantener vivos a Diego e
Isabel. Para lograrlo, ha invitado a los asistentes a darse un beso
Balance
El alcalde de la ciudad, Miguel Ferrer,
ha destacado el buen ambiente que posee esta fiesta en la que, cada
año, participan más personas, también ha indicado que se van
mejorando todos los aspectos año tras año, como la instalación de
gradas, mejorar los servicios de autobuses para evitar
aglomeraciones y que espera que este acontecimiento pueda
convertirse en una Fiesta de Interés Turístico Nacional en un
periodo relativamente breve. Por su parte, la gerente de la
Fundación Bodas de Isabel, Raquel Esteban ha hecho un balance muy
positivo y ha indicado que los visitantes se mentalizan cada vez más
de cómo deben vestirse para estar acorde con la época en la que se
produjo la historia de los Amantes.
Afortunadamente, en esta ocasión la
climatología ha dado una tregua a Teruel y en la ciudad se ha
disfrutado de una temperatura bastante agradable, dentro de la época
invernal. El sol ha estado presente casi en todo momento y no ha
deslucido las diferentes recreaciones que se han producido a lo
largo del fin de semana en el que la villa regresa a su pasado de
forma espectacular.
Este lunes todo tendrá que haber vuelto
a la normalidad. Las calles pasarán a ser de nuevo las del siglo XXI,
las haimas, los puestos del mercado y los estandartes desaparecerán
y, como por arte de magia, los turolenses saldrán a la calle
vestidos como personas del 2009.